Cuidado de prendas
CUERO
Evita exponerlas durante períodos prolongados al sol directo o a fuentes de calor intenso. Si se mojan, dejalas secar de forma natural a temperatura ambiente. No uses calor artificial.
Guardalas colgadas en perchas firmes para que mantengan su forma.
Limpialas con un paño suave y seco. Para una limpieza más profunda, recurrí a especialistas en cuero.
Aplicá pomadas o cremas específicas para cuero de manera ocasional para mantener su flexibilidad y evitar que se reseque. El uso y el paso del tiempo forman parte de su carácter: las marcas, pliegues y variaciones de tono son parte del envejecimiento natural del material.
CALZADO
Al menos una vez a la semana:
Aplica crema o cera incolora para cuero, y dejala reposar por cinco minutos.
Luego utiliza un paño o un cepillo de pelo natural para limpiarlos. De esta forma el cuero se mantiene flexible y evitas que se reseque.
Si se moja, dejalo secar a temperatura ambiente y a la sombra. Nunca al sol ni con calor directo.
SASTRERÍA
Cada pantalón está confeccionado para desarrollar una caída precisa y una silueta definida. Un cuidado adecuado permitirá conservar sus líneas, su estructura y su aspecto original a lo largo del tiempo.
Después de cada uso, recomendamos airear la prenda antes de guardarla. No es necesario lavarla con frecuencia; muchas veces basta con dejarla ventilar para mantenerla en óptimas condiciones.
Para guardarlo, utilizá la percha entregada con la prenda. Toma ambas piernas por la línea de planchado frontal y trasera (las marcas que recorren el pantalón y definen su forma), superponelas cuidadosamente y colgalo doblado sobre la percha. De esta manera se preserva la caída natural de la tela y se evitan pliegues indeseados.
Cuando sea necesaria una limpieza, recomendamos optar por limpieza realizada por profesionales especializados.
Para plancharlo, hacerlo a temperatura media y respetando las líneas originales de la prenda para conservar su estructura y terminación.
El saco es una pieza de construcción compleja cuya forma depende tanto de los materiales exteriores como de su estructura interna. Un guardado adecuado es fundamental para mantener la correcta posición de los hombros, las solapas y el calce general de la prenda.
Recomendamos guardar siempre el saco en la percha entregada junto con la prenda, diseñada para acompañar y sostener correctamente su estructura. Luego de cada uso, dejalo airear antes de volver a guardarlo.
Para protegerlo del polvo, la luz y el roce con otras prendas, conserva el saco dentro de la funda provista.
Evita colgarlo en perchas finas o improvisadas, ya que con el tiempo pueden deformar los hombros y alterar la caída original de la prenda.
Cuando sea necesaria una limpieza, recomendamos realizarla exclusivamente mediante establecimientos especializados.
Con estos cuidados, la prenda conservará su forma, presencia y características originales.
DENIM
El cuidado de tus jeans es vital para mantener su apariencia, comodidad y calidad. Por eso, te brindamos los siguientes consejos para mantener tu denim en el mejor estado:
Lava tus jeans siempre del revés y con agua fría, para preservar su aspecto. Procura que el lavado no sea intenso, ya que este altera su color. Es recomendable lavarlos con prendas de colores y similares.
Evita la secadora. Simplemente extendelos en la sombra y dejalos secar por goteo. Esto permite preservar el ajuste de tus jeans y le ayuda a evitar posibles contracciones o deformaciones de la tela, y evitas que los colores pierdan su tono original.
Si se manchan, no los restriegues, esto afecta y deteriora las fibras. La mejor opción es utilizar un jabón especializado y que lo dejes actuar por el tiempo que sea necesario. El denim puede resistir varias posturas antes de ser lavado, de este modo no solo estarías dándole más tiempo de vida a tu prenda sino que también estarías ahorrando agua y cuidando el medio ambiente.
PRENDAS SUPERIORES
Especialmente las que tienen algún tipo de impresión, hay que darlas vuelta antes de lavarlas, a pesar de tratarse de un tejido muy resistente lucirá en mejores condiciones si lo haces, ya que estarías cuidando los colores de la tela y el diseño sobre ella.
Recorda siempre separar los colores claros de los oscuros para evitar manchas en las prendas. Al lavarlas usa siempre un ciclo delicado y agua fría, cuidar la temperatura del agua cuando realizas el lavado es un factor fundamental. Utiliza solamente la cantidad de jabón necesaria y no uses cloro.
Evita usar la secadora porque deforma la tela y altera el color de las estampas. De ser necesario, graduar a una temperatura reducida. Nuestra recomendación es usar la plancha en tibio con la prenda del derecho, ligeramente húmeda, y vaporizar a máxima temperatura. No planchar sobre estampa.